La importancia de relacionarnos: Claves para una comunicación efectiva

Hemos nacido para relacionarnos, y la base de toda relación es la comunicación. Saber cómo expresarnos y poder poner en palabras nuestros pensamientos y sentimientos es una herramienta fundamental para el bienestar. Ser claros, concretos y respetuosos podrían ser la clave en la que sostener nuestros contactos, pero es francamente complejo a veces.

Tipos de conversaciones: Desde lo superficial hasta lo profundo

Existen conversaciones superficiales y necesarias: te habrá pasado en situaciones como cuando conoces a alguien, por ejemplo, en un curso. Lo que a veces sucede es que, si tenemos un mal día, podemos hacer como los avestruces y literalmente estar presentes sin relacionarnos, o podemos tirar sobre los otros nuestro mal día. Aunque otra opción es sentirnos parte de lo que nos rodea y ser amables, porque ser amables con los demás es también ser respetuosos con nosotros.

El ego en la comunicación: Buscar reconocimiento y poner límites

Habrá otras conversaciones en las que nos mostramos y buscamos el reconocimiento de los demás; contamos ideas o anécdotas e incluso le decimos a la otra persona cómo es la manera en la que deben hacerse las cosas. Estas situaciones no escuchan al otro, ni muestran curiosidad por el espacio de encuentro, y es que nuestro ego también siente la necesidad de ser tenido en cuenta. Prestar atención al hecho de que necesitamos este reconocimiento es saludable, para poder ajustarlo en cada uno, y entenderlo y ponerle límite en los demás.

Comunicación emocional: Cómo expresar lo que sentimos

En otros momentos, si hablamos de lo que nos ocurre y cómo nos sentimos, le damos a la otra persona información de nuestra intimidad. Mostrar nuestra parte personal incluye mostrar emociones y puede resultar abrumador (para ti y para la persona que te escucha), por eso es importante aprender a hacerlo. Es fundamental saber con quién y cómo expresarnos desde la emoción.

Claves para una comunicación emocional efectiva:

  1. Elige el momento y la persona adecuada: No todas las personas están preparadas para escuchar emociones profundas.
  2. Sé claro y honesto: Expresa tus sentimientos de manera directa pero respetuosa.
  3. Escucha activamente: La comunicación es bidireccional; permite que la otra persona también se exprese.

Construyendo vínculos: El poder del encuentro auténtico

Si en estas conversaciones, además de expresarnos, compartimos y generamos un espacio de encuentro de mayor intensidad, estamos dando un paso para construir relaciones y vincularnos. No sólo se habla desde el ego, sino que además se escucha atentamente, tenemos en cuenta al otro, y se le intenta entender poniéndonos en su emoción. Resulta reconfortante para ambas partes del encuentro y es fundamental para la resolución de conflictos.

El bienestar en las relaciones: Cómo nos posicionamos

Cada uno decidimos cómo nos ponemos en cada relación, eso sí, en función de ello, el bienestar será uno u otro. Si prestamos atención estrictamente al contenido del mensaje que queremos transmitir, y obviamos cómo es el espacio y el vínculo, habrá algo nuestro sin atender, y aunque podemos funcionar y ser prácticos, siendo racionales y superficiales, siempre quedará una parte de bienestar sin alcanzar.

¿Cómo te das permiso para expresarte?

La comunicación es un arte que requiere práctica y autoconocimiento. ¿Te has preguntado cómo te permites expresarte en tus relaciones? ¿Eres capaz de escuchar tanto como hablas? La clave está en encontrar un equilibrio entre expresar tus emociones y respetar el espacio del otro.

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